En pocos días la ciudadanía italiana tiene cita con las urnas. Estas son unas elecciones de vital importancia donde no solo son los italianos son los que se juegan su futuro, en parte también Europa, y sobre todo los españoles. Ambos países arrastran problemas similares y la prima de riesgo está a niveles parecidos. Lo que hoy ocurra en Italia influye más que nunca en España y lo que hoy ocurre en España influye más que nunca en Italia. Es lo que en esta crisis europea conocemos como el efecto contagio. Pero sin darle más vueltas, vamos a dar cuatro pinceladas básicas para poder seguir con más facilidad estas apasionantes elecciones.
1. ¿Quién es quién?
Italia es un país con una gran variedad de partidos con representación y peso, al contrario de lo que sucede en España, que, si bien es mejor hablar de un multipartidismo moderado, de facto la ciudadanía y los medios hablan de bipartidismo por la fuerza del PP y del PSOE, y la cierta estabilidad que otorga nuestra ley electoral para que uno de ambos gobierne sin mayores problemas. Pues bien, en Italia tenemos, digamos, dos partidos con mayor peso: el PD -un partido heredero de la antigua coalición del olivo y que nace en 2007 para aglutinar el movimiento de centro izquierda-, y el Pdl -partido de derechas, el partido de Berlusconi- Pero ambos partidos, insisto no se pueden equiparar a la fuerza y al peso que tienen PP y PSOE en España gracias en parte a la esquizofrénica legislación electoral italiana.
Además de estos dos partidos, encontramos, dentro de la izquierda: Siniestra, Ecologia e Libertà (SEL), Partito Socialista Italiano, Moderati Centro-Sinistra, Rifundazione Comunista y algunos otros más pequeños.
En el centro, para estas elecciones encontramos la Lista Cívica con Monti, que si bien no es un partido, ya ha mostrado su deseo de convertirse en tal y ya se presentan a estas elecciones
En el espectro de la derecha los principales partidos son el Pdl -Popolo della Libertà, de Berlusconi- y la Liga Nord.
También aparece muy pujante un movimiento antipolítica y "anticasta" denominado Movimiento cinco estrellas que se sitúa nada menos que tercero en los sondeos
2. ¿Cómo y qué se vota?
En Italia, como en España, se vota a un partido político determinado, esto es, al PD, al PdL...En cambio, a la hora de proclamar vencedores se aglutinan en coaliciones. Así, a nivel estatal, votar al PD o a SEL es votar a la coalición de centro-sinistra pues ambos van juntos aunque se votan por separado.
En la derecha es el Pdl y la Liga Nord los que van juntos en su coalición de centro-derecha.
En el centro la lista ciudadana y cívica con Monti. La izquierda Rivoluzione Civile, y en el espectro antipolítica el movimiento cinco estrellas.
Italia es un país bicameral en el cual a ley electoral otorga automáticamente al partido que tenga la mayoría, el 55% de los diputados de la Cámara Baja, con el fin de garantizar la estabilidad. En cambio, en la Cámara Alta la elección se hace sobre base regional, de forma que quien gana una región determinada se lleva un gran número de senadores respecto al que queda en segundo puesto. Aquí es donde en mi opinión se encuentra el gran problema del sistema político italiano, ya que se puede dar que en una cámara haya una mayoría de un color político, y que la otra sea del contrario. Si a esto le unimos que ambas cámaras tienen el mismo poder, es decir, que tienen un sistema bicameral simétrico o perfecto, podemos encontrar la razón de la inestabilidad absoluta en la que se ha encontrado Italia en los últimos años.
En cuanto a la fecha de las elecciones, estas son el 24 y 25 de febrero, aquí se vota dos días, domingo y lunes, en el que si la memoria no e falla a las 15.00 cierran los colegios, por lo que sobre las 17.00 empezaremos a conocer los primeros resultados electorales.
3.Predicciones, pactos...
Entramos en el terreno más delicado para la Ciencia Política, el terreno de las predicciones. Siempre se nos acusa a los politólogos de no saber predecir los acontecimientos históricos más relevantes -véase la caída del Muro de Berlín, por ejemplo-. En España, los últimos sondeos electorales no han estado finos y no han sabido adelantarse al futuro. En Italia, los sondeos otorgan una victoria en votos al PD, y una victoria a la coalición de centro-izquierda, si bien es cierto que Berlusconi venía con una tendencia alcista y recortando puntos día tras día. En tercer lugar, tras la coalición de izquierdas primero y la de derechas segundo, viene el movimiento antipolítica 5 estrellas, seguida en cuarto lugar de la Lista Cívica de Monti y en quinto, los izquierdistas de Rifundazione Comunista.
Lo que marcan todos los sondeos es pues que la coalición de izquierdas será la vencedora en los comicios. No obstante, es muy posible que se dé la posibilidad de que en el Senado, recordemos, de elección regional, la victoria la obtenga el centro-derecha, lo que llevaría al país a prácticamente una situación de ingobernabilidad.
Ya se habla de pactos, y el que más suena es el de la coalición de centro-izquierda con la Lista Civica de Monti.
Lo que está claro es que habrá que hacer pactos, habrá que hacer equilibrios y posiblemente sea otra legislatura corta y avocada al fracaso. Ojalá me equivoque.
PD: perdón por el escaso contenido de la entrada, pero hoy es la primera clase que doy sobre política italiana y quería confeccionar esta "guía" antes de las elecciones por motivos obvios.
jueves, 21 de febrero de 2013
miércoles, 23 de enero de 2013
Tras 22 años de socialismo...
El 28 de Octubre de 1982, en un contexto convulso tras el frustrado golpe de Estado del año anterior, el PSOE, principal partido de la oposición en la recién nacida democracia española, se hacía con un resultado histórico, 202 diputados, es decir, una mayoría absoluta insólita, jamás obtenida por ningún partido en ningunas elecciones en España y la primera vez que un partido de izquierdas, el PSOE, iba a poder gobernar en solitario nuestra vieja nación. El éxito no se quedo en el 82; como ya sabéis, el PSOE se mantuvo en el poder hasta 1996, nada menos que 14 años en el Gobierno y teniendo el papel de partido hegemónico durante al menos 9 años. Tras dos derrotas electorales: la dulce (1996) y la amarga (2000), el PSOE volvería al Gobierno en 2004 y se mantendría en el poder hasta 2011, cuando avocado por la crisis económica el Gobierno Zapatero se vio obligado a convocar elecciones anticipadas. En total, 7 años más de gestión socialista que suman un total 22 años sobre los 37 de democracia que llevamos.
Es indudable decir que ha sido el PSOE el partido que ha construido la España moderna, europea y a la altura de otros países de nuestro entorno que ahora tenemos, pero también debemos reseñar que, tras 22 años de socialismo no se ha colmado todo aquello por lo que la ciudadanía en su inmensa mayoría dio su apoyo y celebró alborotada la victoria de Felipe en el 82.
Tras 22 años de socialismo no se ha creado entre la ciudadanía un espíritu crítico, una formación cívica que haga involucrarse a la ciudadanía en la vida política haciéndosela el centro del debate, creando redes de asociaciones, de participación política que hagan sentir al ciudadano que él es el protagonista de la democracia y que las decisiones de los gobiernos emanan del consenso y de la aportación de todos -quizá se hayan llevado a cabo ciertos experimentos a nivel local, véase los presupuestos participativos en algunas ciudades, si bien se ha criticado que de facto eran manejados por el partido en el poder de turno-. La afiliación política en España es escandalosamente baja, y eso se debe a la imagen que ofrecen los partidos políticos. Con un funcionamiento cerrado, anquilosado, sectario, dictatorial y mafioso la ciudadanía los percibe como algo ajeno a ellos, algo propio de los políticos y de gente con ambiciones no muy claras, y no como lo que son: instrumentos al servicio de la ciudadanía. Las instituciones, también con un funcionamiento no siempre lo claro que debía ser, han sido percibidos por la ciudadanía como algo lejano a ellos, donde no se iba a discutir sobre los intereses generales, sino sobre los intereses de lo que ya se conoce como "clase política". Todo esto, en época de bonanza económica puede pasar de largo, pero cuando nos enfrentamos a una crisis económica y financiera sin precedentes hace que ésta se convierta en una crisis política e institucional como ahora está ocurriendo en España.
Tras 22 años de socialismo no se ha luchado de la forma contundente con la que se debería luchar contra la corrupción. Siempre he dicho que la corrupción no es cosa de ideologías, de partidos o de políticos. La corrupción es un mal que afecta a todos los sectores y ámbitos de nuestro país: desde el particular que tiene diversas propiedades a nombres de sus primos, padres, etc, hasta el político que cobra comisiones ilegales, pasando por el autónomo que defrauda a hacienda. Es parte dirán algunos de nuestra cultura e idiosincrasia mediterránea, y pude que así sea, por esta razón es más necesario que desde la política se dé ejemplo, que se legisle contundentemente contra la corrupción, persiguiendo sin vacilación el fraude fiscal, estableciendo penas ejemplares para los delitos de corrupción tipificados en nuestro Código Penal, o denunciando y marginando a todo aquel que utilice su cargo para lucrarse personalmente. Además, esclareciendo las cuentas de los partidos políticos, auditadas y desglosadas para saber cuánto dinero público reciben y cómo y dónde lo gastan. Lo mismo que para los sueldos de los políticos.
Tras 22 años de socialismo no se ha producido una independencia absoluta y clara de los medios públicos de comunicación. RTVE estuvo al servicio de Felipe González en sus años de poder y también allí donde gobernaba el PSOE con sus teles autonómicas. Solo Zapatero se atrevió a hacer de la RTVE una televisión independiente, de calidad y para todos. Demostró que se podía, y que es lo que un socialista debe hacer. No me vale la excusa de que el PP lo hará siempre aunque el PSOE no lo haga y que es una herramienta tan fuerte de control ciudadano que el PSOE no puede quedar en esa posición de desventaja con respecto al PP. Con ese razonamiento de "lo hago por que el otro también lo hace" caemos en la sensación que hoy mucha ciudadanía, y sobre todo el potencial electorado del PSOE tiene, es decir, que PP y PSOE son iguales. Estoy convencido de que si el PSOE, como hizo con Zapatero hace de la RTVE una televisión independiente, con el paso de los años este modelo se consolidará, y la derecha lo asumirá como han acabado asumiendo muchas otras cosas que no le han gustado. Es el PSOE el partido al que le corresponde llevar la delantera en calidad democrática, como la ha llevado en cuestiones de derechos civiles y sociales, a los cuales el PP se ha ido sumando posteriormente.
Tras 22 años de socialismo no se ha despolitizado la justicia. Todos sabemos que la fiscalía es un cuerpo jerárquico y que finalmente, la última cabeza a la que se le hace caso es al Fiscal General del Estado, elegido por el Gobierno. Sería mejor que se eligiese por una mayoría alta del Congreso de los Diputados. Algunos dirán que eligiéndolo el Congreso tampoco se despolitiza, pero el Congreso es la representación de la voluntad de los españoles, creo que ayudaría en parte a reforzar la credibilidad y la independencia de la fiscalía.
Tras 22 años de socialismo la Iglesia Católica sigue teniendo unos privilegios desbordados. La financiación de la Iglesia se ha visto mejorada en los últimos gobiernos de Zapatero, en las escuelas públicas se sigue enseñando religión católica y esta institución está presente día a a día en nuestras vidas y en el devenir de nuestro país. La ley de libertad religiosa se dejó abandonada en un cajón, y con ellas, el ansia de millones de españoles progresistas que desean de una vez que España pase de ser un Estado aconfesional -como quizá correspondía en la época que se redactó la CE- a un Estado Laico. Me aventuro a decir que la sociedad española, si bien no ha dejado de ser católica si está preparada para tener un Estado Laico donde se respete la libertad individual de cada personas pero sus confesiones no tengan fuerza decisoria en los asuntos políticos ni se adoctrine a los niños desde los colegios del Estado en una creencia determinada.
Tras 22 años de socialismo el socialismo solo nos ha servido para amortiguar los terribles efectos de un capitalismo desbordado y la obtención y el reconocimiento de diversos derechos civiles y sociales, pero no se ha levantado la voz contra la construcción neoliberal de Europa. Este no es un problema del PSOE en particular, es un problema de la socialdemocracia europea general, que no solo no ha parado la construcción neoliberal de Europa, sino que ha ayudado en su construcción (porque la obsesión por la disciplina presupuestaria no es cosa de hoy, solo hay que echar un vistazo al Tratado de Maastrich, nada menos que de 1992...). En el terreno científico, literario y práctico el liberalismo le ha ganado la partida por goleada a la socialdemocracia, siendo en mi opinión superior la segunda a la primera.
Atajar todos estos problemas le hubiese supuesto muchos problemas al PSOE en algún tiempo, es evidente que manejar y tener el control de distintas cosas puede ser útil para mantenerse en el Gobierno, pero actualmente ya nada de eso vale. El PSOE debe elegir democracia antes que socialismo, porque sin la primera es imposible realizar el segundo, y en una época tan complicada la democracia está en peligro. Las instituciones democráticas están muy mal valoradas y según el CIS los políticos son el tercer problema para los españoles ¡el tercer problema! Son signos evidentes de una crisis política, institucional y democrática peligrosísima que puede derivar en apoyo a populismos sin sentido e ideas radicales y completamente antidemocráticas. La idea de "ya pasará la tormenta" "después de la tormenta siempre viene la calma" puede ser una idea excesivamente arriesgada para el PSOE, es cierto que la tormenta va a pasar, pero no lo es menos que hay tormentas que arrancan de cuajo casas que parecían bien amarradas al pavimento. El PSOE tiene que reaccionar, y lo tiene que hacer, principalmente desde dentro, cambiando el funcionamiento del mismo, abriéndose a la sociedad, primando la meritocracia de su militancia, apostando por un funcionamiento 100% democrático y transparente y después empezar a hacer las reformas valientes y arriesgadas que este país tanto necesita.
Es indudable decir que ha sido el PSOE el partido que ha construido la España moderna, europea y a la altura de otros países de nuestro entorno que ahora tenemos, pero también debemos reseñar que, tras 22 años de socialismo no se ha colmado todo aquello por lo que la ciudadanía en su inmensa mayoría dio su apoyo y celebró alborotada la victoria de Felipe en el 82.
Tras 22 años de socialismo no se ha creado entre la ciudadanía un espíritu crítico, una formación cívica que haga involucrarse a la ciudadanía en la vida política haciéndosela el centro del debate, creando redes de asociaciones, de participación política que hagan sentir al ciudadano que él es el protagonista de la democracia y que las decisiones de los gobiernos emanan del consenso y de la aportación de todos -quizá se hayan llevado a cabo ciertos experimentos a nivel local, véase los presupuestos participativos en algunas ciudades, si bien se ha criticado que de facto eran manejados por el partido en el poder de turno-. La afiliación política en España es escandalosamente baja, y eso se debe a la imagen que ofrecen los partidos políticos. Con un funcionamiento cerrado, anquilosado, sectario, dictatorial y mafioso la ciudadanía los percibe como algo ajeno a ellos, algo propio de los políticos y de gente con ambiciones no muy claras, y no como lo que son: instrumentos al servicio de la ciudadanía. Las instituciones, también con un funcionamiento no siempre lo claro que debía ser, han sido percibidos por la ciudadanía como algo lejano a ellos, donde no se iba a discutir sobre los intereses generales, sino sobre los intereses de lo que ya se conoce como "clase política". Todo esto, en época de bonanza económica puede pasar de largo, pero cuando nos enfrentamos a una crisis económica y financiera sin precedentes hace que ésta se convierta en una crisis política e institucional como ahora está ocurriendo en España.
Tras 22 años de socialismo no se ha luchado de la forma contundente con la que se debería luchar contra la corrupción. Siempre he dicho que la corrupción no es cosa de ideologías, de partidos o de políticos. La corrupción es un mal que afecta a todos los sectores y ámbitos de nuestro país: desde el particular que tiene diversas propiedades a nombres de sus primos, padres, etc, hasta el político que cobra comisiones ilegales, pasando por el autónomo que defrauda a hacienda. Es parte dirán algunos de nuestra cultura e idiosincrasia mediterránea, y pude que así sea, por esta razón es más necesario que desde la política se dé ejemplo, que se legisle contundentemente contra la corrupción, persiguiendo sin vacilación el fraude fiscal, estableciendo penas ejemplares para los delitos de corrupción tipificados en nuestro Código Penal, o denunciando y marginando a todo aquel que utilice su cargo para lucrarse personalmente. Además, esclareciendo las cuentas de los partidos políticos, auditadas y desglosadas para saber cuánto dinero público reciben y cómo y dónde lo gastan. Lo mismo que para los sueldos de los políticos.
Tras 22 años de socialismo no se ha producido una independencia absoluta y clara de los medios públicos de comunicación. RTVE estuvo al servicio de Felipe González en sus años de poder y también allí donde gobernaba el PSOE con sus teles autonómicas. Solo Zapatero se atrevió a hacer de la RTVE una televisión independiente, de calidad y para todos. Demostró que se podía, y que es lo que un socialista debe hacer. No me vale la excusa de que el PP lo hará siempre aunque el PSOE no lo haga y que es una herramienta tan fuerte de control ciudadano que el PSOE no puede quedar en esa posición de desventaja con respecto al PP. Con ese razonamiento de "lo hago por que el otro también lo hace" caemos en la sensación que hoy mucha ciudadanía, y sobre todo el potencial electorado del PSOE tiene, es decir, que PP y PSOE son iguales. Estoy convencido de que si el PSOE, como hizo con Zapatero hace de la RTVE una televisión independiente, con el paso de los años este modelo se consolidará, y la derecha lo asumirá como han acabado asumiendo muchas otras cosas que no le han gustado. Es el PSOE el partido al que le corresponde llevar la delantera en calidad democrática, como la ha llevado en cuestiones de derechos civiles y sociales, a los cuales el PP se ha ido sumando posteriormente.
Tras 22 años de socialismo no se ha despolitizado la justicia. Todos sabemos que la fiscalía es un cuerpo jerárquico y que finalmente, la última cabeza a la que se le hace caso es al Fiscal General del Estado, elegido por el Gobierno. Sería mejor que se eligiese por una mayoría alta del Congreso de los Diputados. Algunos dirán que eligiéndolo el Congreso tampoco se despolitiza, pero el Congreso es la representación de la voluntad de los españoles, creo que ayudaría en parte a reforzar la credibilidad y la independencia de la fiscalía.
Tras 22 años de socialismo la Iglesia Católica sigue teniendo unos privilegios desbordados. La financiación de la Iglesia se ha visto mejorada en los últimos gobiernos de Zapatero, en las escuelas públicas se sigue enseñando religión católica y esta institución está presente día a a día en nuestras vidas y en el devenir de nuestro país. La ley de libertad religiosa se dejó abandonada en un cajón, y con ellas, el ansia de millones de españoles progresistas que desean de una vez que España pase de ser un Estado aconfesional -como quizá correspondía en la época que se redactó la CE- a un Estado Laico. Me aventuro a decir que la sociedad española, si bien no ha dejado de ser católica si está preparada para tener un Estado Laico donde se respete la libertad individual de cada personas pero sus confesiones no tengan fuerza decisoria en los asuntos políticos ni se adoctrine a los niños desde los colegios del Estado en una creencia determinada.
Tras 22 años de socialismo el socialismo solo nos ha servido para amortiguar los terribles efectos de un capitalismo desbordado y la obtención y el reconocimiento de diversos derechos civiles y sociales, pero no se ha levantado la voz contra la construcción neoliberal de Europa. Este no es un problema del PSOE en particular, es un problema de la socialdemocracia europea general, que no solo no ha parado la construcción neoliberal de Europa, sino que ha ayudado en su construcción (porque la obsesión por la disciplina presupuestaria no es cosa de hoy, solo hay que echar un vistazo al Tratado de Maastrich, nada menos que de 1992...). En el terreno científico, literario y práctico el liberalismo le ha ganado la partida por goleada a la socialdemocracia, siendo en mi opinión superior la segunda a la primera.
Atajar todos estos problemas le hubiese supuesto muchos problemas al PSOE en algún tiempo, es evidente que manejar y tener el control de distintas cosas puede ser útil para mantenerse en el Gobierno, pero actualmente ya nada de eso vale. El PSOE debe elegir democracia antes que socialismo, porque sin la primera es imposible realizar el segundo, y en una época tan complicada la democracia está en peligro. Las instituciones democráticas están muy mal valoradas y según el CIS los políticos son el tercer problema para los españoles ¡el tercer problema! Son signos evidentes de una crisis política, institucional y democrática peligrosísima que puede derivar en apoyo a populismos sin sentido e ideas radicales y completamente antidemocráticas. La idea de "ya pasará la tormenta" "después de la tormenta siempre viene la calma" puede ser una idea excesivamente arriesgada para el PSOE, es cierto que la tormenta va a pasar, pero no lo es menos que hay tormentas que arrancan de cuajo casas que parecían bien amarradas al pavimento. El PSOE tiene que reaccionar, y lo tiene que hacer, principalmente desde dentro, cambiando el funcionamiento del mismo, abriéndose a la sociedad, primando la meritocracia de su militancia, apostando por un funcionamiento 100% democrático y transparente y después empezar a hacer las reformas valientes y arriesgadas que este país tanto necesita.
martes, 1 de mayo de 2012
Iñaki Urdangarín y su pacto con la Fiscalía.
Hoy en todos los telediarios nacionales era noticia el rumor, o la posibilidad cierta de que Iñaki Urdangarín se declare, junto a su ex-socio, culpable de los delitos que se le imputan a cambio de una rebaja en la pena a imponerle (no a cambio de librarse de la cárcel, aunque puede darse la posibilidad de que la pena quede reducida a menos de dos años y, al carecer de antecedentes penales, se libre efectivamente de ir a la misma)Pues bien, la noticia parece haber escandalizado a parte de la opinión pública, influenciada por el mal tratamiento informativo que se da a la misma así como por la opinión de algunos líderes políticos, como Cayo Lara, que o habla sin saber, o habla a sabiendas de las falsedades que dice (preferiría la primera opción, aunque me parezca irritante).
Vamos a poner luz, a intentarlo por lo menos.
Iñaki Urdangarín se encuentra inmerso en el marco de un proceso penal. El proceso penal está regido por unas reglas, iguales para toda la ciudadanía, que es básicamente la Ley de Enjuiciamiento Criminal (LeCrim en adelante) y esta ley procesal recoge en nuestro ordenamiento la posibilidad de La Conformidad. Y he aquí la cuestión, ¿qué es la conformidad? Pues bien, la conformidad es una forma de poner fin al proceso penal, se pone fin al proceso penal aceptando el acusado los hechos que se le imputan, la calificación jurídica de los mismos y por supuesto la responsabilidad civil y penal que se le exija. Se renuncia al derecho a la presunción de inocencia (fundamental en nuestro ordenamiento jurídico) y se libra a la acusación de la carga de la prueba. Se evita la celebración del juicio y el acusado tendrá que conformarse con la pena MÁS grave de las solicitadas por las acusaciones. La conformidad solo puede prestarse si la pena no excediere de seis años de prisión (art 781.1 de la LeCrim) Lo que aquí complica algo más la cuestión, pues son varios los delitos que se le imputan a Urdangarín. En cualquier caso no se pueden sumar las penas solicitadas si se trata de más de un delito, para que sea posible la conformidad se deberá considerar la acusación para cada delito individualmente, sin que ninguna de las peticiones, eso sí, supere los 6 años de cárcel, sin tener en cuenta que la suma de las penas pueda superar el límite de los 6 años.
En resumidas cuentas y en palabras llanas: los medios de comunicación y algunos líderes políticos han pintando la institución procesal de la conformidad como un chantaje que Urdangarín hace a la Fiscalía, algo así como un pacto impresentable que se hace porque el acusado es quien es, o lo que es peor, el pacto se hace para no salpicar a la figura del Rey. Toda esta historia de pactos ocultos, favores monárquicos etc es muy fantasiosa y gusta mucho, pero lo cierto es que Urdangarín está utilizando algo que es más que común en España, se estima que más del 50% de los procesos penales se sellan con la conformidad del acusado. Solo hace falta ir una mañana a un juzgado penal, sentarse en el banco del público y comprobar como muchos de los asuntos se despachan con la conformidad del acusado, que, para evitar una pena mayor y en vista de que si se celebra el juicio será condenado, prefiere llegar a un acuerdo con las acusaciones que tenderá a rebajar la pena en cambio del reconocimiento de su culpabilidad. Nada nuevo bajo el sol. Por lo menos esperemos que el caso Urdangarín sirva para que la ciudadanía aprenda algo más de nuestro ordenamiento jurídico-procesal penal.
BIBLIOGRAFÍA: Víctor Moreno Catena. "Derecho Procesal Penal" 5ª edición. Tirant Lo Blancha. Valencia 2011.
Vamos a poner luz, a intentarlo por lo menos.
Iñaki Urdangarín se encuentra inmerso en el marco de un proceso penal. El proceso penal está regido por unas reglas, iguales para toda la ciudadanía, que es básicamente la Ley de Enjuiciamiento Criminal (LeCrim en adelante) y esta ley procesal recoge en nuestro ordenamiento la posibilidad de La Conformidad. Y he aquí la cuestión, ¿qué es la conformidad? Pues bien, la conformidad es una forma de poner fin al proceso penal, se pone fin al proceso penal aceptando el acusado los hechos que se le imputan, la calificación jurídica de los mismos y por supuesto la responsabilidad civil y penal que se le exija. Se renuncia al derecho a la presunción de inocencia (fundamental en nuestro ordenamiento jurídico) y se libra a la acusación de la carga de la prueba. Se evita la celebración del juicio y el acusado tendrá que conformarse con la pena MÁS grave de las solicitadas por las acusaciones. La conformidad solo puede prestarse si la pena no excediere de seis años de prisión (art 781.1 de la LeCrim) Lo que aquí complica algo más la cuestión, pues son varios los delitos que se le imputan a Urdangarín. En cualquier caso no se pueden sumar las penas solicitadas si se trata de más de un delito, para que sea posible la conformidad se deberá considerar la acusación para cada delito individualmente, sin que ninguna de las peticiones, eso sí, supere los 6 años de cárcel, sin tener en cuenta que la suma de las penas pueda superar el límite de los 6 años.
En resumidas cuentas y en palabras llanas: los medios de comunicación y algunos líderes políticos han pintando la institución procesal de la conformidad como un chantaje que Urdangarín hace a la Fiscalía, algo así como un pacto impresentable que se hace porque el acusado es quien es, o lo que es peor, el pacto se hace para no salpicar a la figura del Rey. Toda esta historia de pactos ocultos, favores monárquicos etc es muy fantasiosa y gusta mucho, pero lo cierto es que Urdangarín está utilizando algo que es más que común en España, se estima que más del 50% de los procesos penales se sellan con la conformidad del acusado. Solo hace falta ir una mañana a un juzgado penal, sentarse en el banco del público y comprobar como muchos de los asuntos se despachan con la conformidad del acusado, que, para evitar una pena mayor y en vista de que si se celebra el juicio será condenado, prefiere llegar a un acuerdo con las acusaciones que tenderá a rebajar la pena en cambio del reconocimiento de su culpabilidad. Nada nuevo bajo el sol. Por lo menos esperemos que el caso Urdangarín sirva para que la ciudadanía aprenda algo más de nuestro ordenamiento jurídico-procesal penal.
BIBLIOGRAFÍA: Víctor Moreno Catena. "Derecho Procesal Penal" 5ª edición. Tirant Lo Blancha. Valencia 2011.
miércoles, 28 de marzo de 2012
29M: Huelga General, sobran los motivos.
-¿Sabes que nueve días de baja JUSTIFICADA pueden llevarte al paro? Dos gripes o un esguince pueden suponer tu despido.
-¿Sabes que ahora el despido no solo puede producirse si hay pérdidas? Con que la empresa gane menos aunque tenga beneficios pueden despedirte, también si han previsto "pérdidas" aunque sean temporales.
-¿Sabes que ahora te pueden bajar el sueldo de forma UNILATERAL alegando razones de competitividad, productividad u organización técnica?
-¿Sabes que ahora el trabajador despedido es el que tiene que demostrar que su despido ha sido improcedente?
-¿Sabes que ahora los ERE no deben contar con autorización administrativa?
-¿Sabes que las bonificaciones por maternidad se han suprimido?
-¿Sabes que te pueden obligar a trabajar y a cobrar el paro? De forma que te pagas el salario ¡tú mismo!
-¿Sabes que con la Reforma Laboral se puede despedir al personal laboral de las AAPP y encima con solo 20 días por año trabajado?
La Reforma Laboral del gobierno del PP es una agresión brutal a la clase trabajadora y rompe con el pacto laboral que nos dimos los españoles en democracia. Nos pone a los pies de los caballos y supone una auténtica VIOLENCIA legal contra un sector de la población, tirando por tierra los derechos conseguidos con tanto sufrimiento, sangre y muerte. Nos retrotrae al Siglo XIX. ¿Lo vas a permitir? ¡¡Sobran los motivos!!
Que tus hijos no te pregunten ¿por qué llevamos candenas?
¡HUELGA GENERAL!
-¿Sabes que ahora el despido no solo puede producirse si hay pérdidas? Con que la empresa gane menos aunque tenga beneficios pueden despedirte, también si han previsto "pérdidas" aunque sean temporales.
-¿Sabes que ahora te pueden bajar el sueldo de forma UNILATERAL alegando razones de competitividad, productividad u organización técnica?
-¿Sabes que ahora el trabajador despedido es el que tiene que demostrar que su despido ha sido improcedente?
-¿Sabes que ahora los ERE no deben contar con autorización administrativa?
-¿Sabes que las bonificaciones por maternidad se han suprimido?
-¿Sabes que te pueden obligar a trabajar y a cobrar el paro? De forma que te pagas el salario ¡tú mismo!
-¿Sabes que con la Reforma Laboral se puede despedir al personal laboral de las AAPP y encima con solo 20 días por año trabajado?
La Reforma Laboral del gobierno del PP es una agresión brutal a la clase trabajadora y rompe con el pacto laboral que nos dimos los españoles en democracia. Nos pone a los pies de los caballos y supone una auténtica VIOLENCIA legal contra un sector de la población, tirando por tierra los derechos conseguidos con tanto sufrimiento, sangre y muerte. Nos retrotrae al Siglo XIX. ¿Lo vas a permitir? ¡¡Sobran los motivos!!
Que tus hijos no te pregunten ¿por qué llevamos candenas?
¡HUELGA GENERAL!
sábado, 11 de febrero de 2012
Que su nombre no se borre de la historia.
La ignominiosa Guerra Civil entre hermanos que se vivió en España fue de una dureza terrible y extrema. Dice la historia que los odios y rencores que provoca una contienda civil tardan décadas y décadas en cicatrizar. En España, la forma que tenemos tan pasional de entender la política, unido a cómo se ha tratado el tema de la guerra hace que esas décadas puedan ser siglos.
No quiero entrar a valorar quién tuvo la culpa de la Guerra, si se puedo evitar sino, quién fue peor o mejor, quién mató más o menos, no, eso sería caer en lo de siempre. La Guerra Civil fue espantosa y los dos "bandos" cometieron actos execrables y repugnantes que deben merecer la más enérgica condena.
Pero tras la Guerra Civil se estableció un régimen que tenía un perfecto plan diseñado de destrucción y eliminación de personas por motivos ideológicos. Desde 1939 hasta aproximadamente 1952 el Estado franquista persiguió y mató a cientos de españoles por el simple motivo de tener una ideología diferente a la oficial. Una permanente vulneración de Derechos Humanos que hoy a todos nos escandaliza y que si se tratase de otro país veríamos con verdadero horror. En lo que respecta a las víctimas de la Guerra, el régimen de Franco reparó, honró, buscó y dio digna sepultura a los suyos, elevándolos a mártires y ejemplificándolos, mientras que seguía matando a los que con él discrepaban y se vertían mentiras e infamias sobre los vencidos. Unas víctimas de la Guerra ya habían sido reparadas, otras, evidentemente no.
Con la llegada de la democracia, lo lógico hubiese sido -como en el 90% de los países- que las víctimas que quedaban enterradas en el subsuelo español fuesen buscadas y entregadas a sus familias para que éstas pudiesen darles digan sepultura. Pero la Transición, que se hizo bajo el miedo permanente de los españoles a otra Guerra, hizo que los demócratas cediésemos a muchos derechos que nos correspondían de forma natural. Se cedió absolutamente tanto que a día de hoy nos han tomado por tontos y por el simple hecho de pedir dar un entierro digno a familiares se nos llama "remuevemierdas". Escandaloso. La Transición, que mejor sería llamarla re-democratización fue amnésica y anestésica. Con ella no cerramos las heridas porque "no era el momento" y asumimos con resignación que ciertamente "no era el momento". Tres décadas después, cuando se supone la democracia está consolidada y el pueblo español maduro se intenta por fin cerrar de una vez por todas las heridas, insisto únicamente buscando a los muertos que están en nuestras cuentas y que obviamos sin inmutarnos, y resulta que se nos dice que "ya es demasiado tarde". Asistimos ante una verdadera tomadura de pelo para con los que lucharon precisamente por traer justicia y democracia, justo lo que hoy tenemos y disfrutamos.
Las mentes de la ciudadanía española se han quedado apresadas en el miedo infligido por la rebelión antidemocrática del 18 de Julio, y bajo nuestros pies hay un museo de horror y cadáveres que pisamos. Democracia construida con impunidad, democracia débil. Somos, una vez más, la vergüenza internacional, hasta los países que hoy no son precisamente ejemplo de democracias, miran a España con verdadera incredulidad ante su tratamiento a las víctimas del horror franquista.
Por tanto, la lucha por que se dé una digna respuesta a las víctimas del franquismo no es una cuestión de ser de derechas o de izquierdas, es una cuestión moral que todo demócrata debe asumir como propia. Porque todo esto, nos ha llevado a vivir en un país donde uno de sus mayores embajadores culturales, Federico García Lorca, está enterrado en una cuneta en lugar desconocido, mientras sus asesinos en un templo sagrado con todos los honores. ¿No nos da VERGÜENZA?
Fosas cerradas, heridas abiertas. Verdad, justicia y reparación. Hasta la ONU nos lo exige.
No quiero entrar a valorar quién tuvo la culpa de la Guerra, si se puedo evitar sino, quién fue peor o mejor, quién mató más o menos, no, eso sería caer en lo de siempre. La Guerra Civil fue espantosa y los dos "bandos" cometieron actos execrables y repugnantes que deben merecer la más enérgica condena.
Pero tras la Guerra Civil se estableció un régimen que tenía un perfecto plan diseñado de destrucción y eliminación de personas por motivos ideológicos. Desde 1939 hasta aproximadamente 1952 el Estado franquista persiguió y mató a cientos de españoles por el simple motivo de tener una ideología diferente a la oficial. Una permanente vulneración de Derechos Humanos que hoy a todos nos escandaliza y que si se tratase de otro país veríamos con verdadero horror. En lo que respecta a las víctimas de la Guerra, el régimen de Franco reparó, honró, buscó y dio digna sepultura a los suyos, elevándolos a mártires y ejemplificándolos, mientras que seguía matando a los que con él discrepaban y se vertían mentiras e infamias sobre los vencidos. Unas víctimas de la Guerra ya habían sido reparadas, otras, evidentemente no.
Con la llegada de la democracia, lo lógico hubiese sido -como en el 90% de los países- que las víctimas que quedaban enterradas en el subsuelo español fuesen buscadas y entregadas a sus familias para que éstas pudiesen darles digan sepultura. Pero la Transición, que se hizo bajo el miedo permanente de los españoles a otra Guerra, hizo que los demócratas cediésemos a muchos derechos que nos correspondían de forma natural. Se cedió absolutamente tanto que a día de hoy nos han tomado por tontos y por el simple hecho de pedir dar un entierro digno a familiares se nos llama "remuevemierdas". Escandaloso. La Transición, que mejor sería llamarla re-democratización fue amnésica y anestésica. Con ella no cerramos las heridas porque "no era el momento" y asumimos con resignación que ciertamente "no era el momento". Tres décadas después, cuando se supone la democracia está consolidada y el pueblo español maduro se intenta por fin cerrar de una vez por todas las heridas, insisto únicamente buscando a los muertos que están en nuestras cuentas y que obviamos sin inmutarnos, y resulta que se nos dice que "ya es demasiado tarde". Asistimos ante una verdadera tomadura de pelo para con los que lucharon precisamente por traer justicia y democracia, justo lo que hoy tenemos y disfrutamos.
Las mentes de la ciudadanía española se han quedado apresadas en el miedo infligido por la rebelión antidemocrática del 18 de Julio, y bajo nuestros pies hay un museo de horror y cadáveres que pisamos. Democracia construida con impunidad, democracia débil. Somos, una vez más, la vergüenza internacional, hasta los países que hoy no son precisamente ejemplo de democracias, miran a España con verdadera incredulidad ante su tratamiento a las víctimas del horror franquista.
Por tanto, la lucha por que se dé una digna respuesta a las víctimas del franquismo no es una cuestión de ser de derechas o de izquierdas, es una cuestión moral que todo demócrata debe asumir como propia. Porque todo esto, nos ha llevado a vivir en un país donde uno de sus mayores embajadores culturales, Federico García Lorca, está enterrado en una cuneta en lugar desconocido, mientras sus asesinos en un templo sagrado con todos los honores. ¿No nos da VERGÜENZA?
Fosas cerradas, heridas abiertas. Verdad, justicia y reparación. Hasta la ONU nos lo exige.
martes, 31 de enero de 2012
El Tribunal del Jurado.
A raíz de los mediáticos casos de Camps, sentenciado por un Jurado, y Marta del Castillo, no sentenciada por un Jurado pese al empecinamiento de la familia en que así fuese, esta figura jurídica y jurisdiccional ha propiciado polémicas, comentarios, argumentos tanto a favor como en contra y una serie de comentarios de todo tipo de gente, que con mayor o menos acierto hablaba sobre esta figura, como se ha visto, muy polémica. Por eso escribo esta entrada, con la pretensión de esclarecer desde la objetividad más escrupulosa esta controvertida figura.
A) Configuración constitucional
Empecemos por el principio, el artículo 125 de la Constitución Española -CE desde ahora- establece que "los ciudadanos podrán ejercer la acción popular y participar en la Administración de Justicia mediante la institución del Jurado (...)" De este precepto constitucional se puede interpretar que el legislador constituyente no obliga a a que en España exista la figura del Jurado, sino que faculta, lo que derivamos de la utilización del verbo "podrá" y no otros como "participarán", es decir, "podrán participar", dice textualmente la CE, lo que insistimos, hace de la figura del Jurado algo facultativo y no imperativo para el legislador.
B)La Ley Órganica del Tribunal del Jurado(LOTJ).
Con la configuración constitucional, el legislador, nada menos que 17 años -en 1995- después de la promulgación de la CE en 1978 decidió legislar esta figura. La Ley fue polémica ya desde su nacimiento, pues esta se hizo en los últimos coletazos del gobierno socialista de Felipe González, y con un partido popular en contra. Todo esto cuando se suponía que en las elecciones del próximo año el PSOE iba a perder el gobierno en favor del PP, como de hecho así fue luego. Es decir, nos encontramos ante una situación en la que se hace una ley controvertida que va a tener que ser aplicada por un partido que se posicionaba más bien en contra de esta norma.
A todo esto hay que añadir que en su nacimiento, muy poca gente de la judicatura creía en esta figura, pues la judicatura consideraba que les invadía competencia, y se ponía en duda que un ciudadano raso o lego en derecho pudiese decidir sobre el futuro de un reo.
Con este panorama nace la LOTJ, ésta en su artículo 1.2 establece que el Tribunal del Jurado debe enjuiciar los siguientes hechos: homicidio, amenazas condicionales, omisión del deber de socorro, allanamiento de morada, incendios forestales, cohecho, o tráfico de influencias entre otros.
Quedando claros los delitos más importantes que tiene que enjuiciar el Jurado Popular, se nos viene a la cabeza la siguiente pregunta, ¿por qué en determinados casos donde se dan estos delitos, los mismos son enjuiciados por el TJ y en otros no? Pues bien, esto se trata a que cuando vemos que se juzga un delito que en principio debería ir por JP y no lo va es porque además se están enjuiciando otros delitos que no contempla sea el TJ a quien les corresponde enjuiciarlo. Si acudimos al derecho positivo no saldríamos de nuestra perplejidad, pues el artículo 5.2 de la LOTJ dice textualmente: "La competencia del Tribunal del Jurado se extenderá al enjuiciamiento de los delitos conexos". ¿Entonces? La respuesta la tenemos que encontrar en la doctrina del Tribunal Supremo, que ha interpretado de forma absolutamente contraria al espíritu de la ley, afirmando justo lo contrario que la propia ley dice, esto es, que cuando haya delitos conexos, el TJ pierde su competencia de enjuiciamiento. Esto responde a los recelos que entre la judicatura levanta la polémica figura del Jurado Popular.
Sé que el derecho es denso y pesado, pero merece la pena que las cosas queden claras y más con la polvareda levantada actualmente.
BIBLIOGRAFÍA:
Ley Orgánica 5/1995, de 22 de mayo, del Tribunal del Jurado.
Constitución Española de 1978.
Víctor Moreno Catena, Valentín Cortés Domínguez.Derecho Procesal Penal, 5ª edición. Tirant lo Blanch. Valencia.
A) Configuración constitucional
Empecemos por el principio, el artículo 125 de la Constitución Española -CE desde ahora- establece que "los ciudadanos podrán ejercer la acción popular y participar en la Administración de Justicia mediante la institución del Jurado (...)" De este precepto constitucional se puede interpretar que el legislador constituyente no obliga a a que en España exista la figura del Jurado, sino que faculta, lo que derivamos de la utilización del verbo "podrá" y no otros como "participarán", es decir, "podrán participar", dice textualmente la CE, lo que insistimos, hace de la figura del Jurado algo facultativo y no imperativo para el legislador.
B)La Ley Órganica del Tribunal del Jurado(LOTJ).
Con la configuración constitucional, el legislador, nada menos que 17 años -en 1995- después de la promulgación de la CE en 1978 decidió legislar esta figura. La Ley fue polémica ya desde su nacimiento, pues esta se hizo en los últimos coletazos del gobierno socialista de Felipe González, y con un partido popular en contra. Todo esto cuando se suponía que en las elecciones del próximo año el PSOE iba a perder el gobierno en favor del PP, como de hecho así fue luego. Es decir, nos encontramos ante una situación en la que se hace una ley controvertida que va a tener que ser aplicada por un partido que se posicionaba más bien en contra de esta norma.
A todo esto hay que añadir que en su nacimiento, muy poca gente de la judicatura creía en esta figura, pues la judicatura consideraba que les invadía competencia, y se ponía en duda que un ciudadano raso o lego en derecho pudiese decidir sobre el futuro de un reo.
Con este panorama nace la LOTJ, ésta en su artículo 1.2 establece que el Tribunal del Jurado debe enjuiciar los siguientes hechos: homicidio, amenazas condicionales, omisión del deber de socorro, allanamiento de morada, incendios forestales, cohecho, o tráfico de influencias entre otros.
Quedando claros los delitos más importantes que tiene que enjuiciar el Jurado Popular, se nos viene a la cabeza la siguiente pregunta, ¿por qué en determinados casos donde se dan estos delitos, los mismos son enjuiciados por el TJ y en otros no? Pues bien, esto se trata a que cuando vemos que se juzga un delito que en principio debería ir por JP y no lo va es porque además se están enjuiciando otros delitos que no contempla sea el TJ a quien les corresponde enjuiciarlo. Si acudimos al derecho positivo no saldríamos de nuestra perplejidad, pues el artículo 5.2 de la LOTJ dice textualmente: "La competencia del Tribunal del Jurado se extenderá al enjuiciamiento de los delitos conexos". ¿Entonces? La respuesta la tenemos que encontrar en la doctrina del Tribunal Supremo, que ha interpretado de forma absolutamente contraria al espíritu de la ley, afirmando justo lo contrario que la propia ley dice, esto es, que cuando haya delitos conexos, el TJ pierde su competencia de enjuiciamiento. Esto responde a los recelos que entre la judicatura levanta la polémica figura del Jurado Popular.
Sé que el derecho es denso y pesado, pero merece la pena que las cosas queden claras y más con la polvareda levantada actualmente.
BIBLIOGRAFÍA:
Ley Orgánica 5/1995, de 22 de mayo, del Tribunal del Jurado.
Constitución Española de 1978.
Víctor Moreno Catena, Valentín Cortés Domínguez.Derecho Procesal Penal, 5ª edición. Tirant lo Blanch. Valencia.
lunes, 21 de noviembre de 2011
La debacle socialista.
Vamos por partes. Hacer un análisis serio de la derrota electoral del PSOE, de sus consecuencias y de las posibles causas de la misma no es tarea sencilla ni que se pueda hacer en una entrada de un blog en unas pocas líneas. Aun así me gustaría comentar las líneas maestras.
Voy a hablar de los factores externos e internos para estructurar de manera clara lo que quiero transmitir.
1. Factores externos: la crisis económica.
La situación que vive toda Europa es una de las más difíciles desde el fin de la II Guerra Mundial. El continente vive sumido en una crisis económica -cuyo origen no tocaremos porque amén de no ser objeto de análisis ya la conocemos- que ha descubierto una crisis política del propio concepto de unión, de adónde vamos y de qué queremos. En todos los países donde se han celebrado elecciones generales en Europa en este contexto de crisis los partidos del gobierno han perdido las elecciones cuando se han enfrentado a las urnas. En todos. Además, en los que no ha habido elecciones porque no tocaban, o se han forzado debido a la inestabilidad (Grecia) o directamente el Jefe del Gobierno ha tenido que dimitir (Italia). Concluimos que la crisis se ha llevado por delante no solo a los que se enfrentaban al veredicto de las urnas, sino a más gobiernos que no tenían que pasar el trámite democrático. Estas evidencias empíricas refuerzan la hipótesis siguiente: "la crisis económica supone la caída de los gobiernos que la gestionan". Por lo que podríamos concluir que el PSOE ha perdido las elecciones por causa de la crisis económica. Si esta crisis no hubiese existido ¿hubiese ganado el PSOE las elecciones? Esa es una pregunta que jamás podremos responder desde las ciencias sociales y que por lo tanto no nos sirve de nada.
2.Factores internos
2.1. La gestión de la crisis:
Este primer punto dentro de los que he considerado calificar "factores internos" tiene una línea divisoria muy fina con respecto al factor externo de la crisis económica, pues la gestión de la crisis como factor interno se podría englobar perfectamente dentro de la hipótesis que establecimos en el factor externo.
En cualquier caso, el gobierno de Zapatero se empecinó en negar la crisis -seguramente para trasladar confianza a los mercados y a los inversores, lo que no parece una idea descabellada- pero ese empecinamiento se volvió en su contra. La oposición lo aprovechó para acusar al gobierno de engañar a los españoles negando la crisis y de tomar medidas tardías por esa negación -algo realmente irrelevante esto último- pero que caló de fondo entre la opinión pública. No obstante, las encuestas no era terribles para los socialistas y Zapatero no era uno de los líderes peor valorados en las encuestas. Pero tenía que llegar el golpe definitivo. Europa -gobernada por la derecha- exigía a España determinadas medidas de ajuste en relación con el déficit, a lo que se sumaba el chantaje insoportable de los mercados y el miedo a un rescate finaciero. Esta situación hizo a Zapatero tomar esas medidas exigidas -recortes sueldos funcionarios, eliminación prestaciones sociales, congelación pensiones- lo que no solo suponía un golpe al bolsillo de los españoles, sino que suponía un giro en la política socialdemócrata del gobierno de 180 grados. Un arma de doble filo, pues "traicionas" a tu potencial electorado -con lo que eso conlleva" y tocas algo sagrado, el bolsillo de los ciudadanos. Zapatero era muy consciente de esto, y lo quiso remarcar cuando en el Congreso dijo la frase de "me cueste lo que me cueste" en referencia a la aplicación del ajuste y en referencia a la pérdida electoral que iba a suponer dicho ajuste. Pero la situación era extraordinariamente grave, España se la jugaba. Las medidas fueron bien recibidas en Bruselas y Zapatero se llevó los halagos de Merkel y Sarkozy, lo que no obstante suponía aun un mayor distanciamiento del electorado socialista.
Y a la crisis global, le unimos la nuestra propia, el drama español, los insostenibles 5 millones de parados, que si bien no es una cifra real, si hizo que esta horrorosa cifra aireada y celebrada a los 4 vientos por la derecha española trasmitiera un mensaje de incapacidad del Gobierno tremenda. Las causas del elevadísimo parto están claras, y también está claro que el gobierno no crea ni destruye empleo, pero el axioma "con la derecha tenía trabajo, con la izquierda no" se propagaba por toda España como se propaga el fuego en contacto con la gasolina. Pese a la poca o ninguna consistencia científica de tal afirmación.
Y a toda esta mezcla explosiva, el Gobierno decide constitucionalizar el techo de gasto, lo que supone la puntilla final al electorado de izquierdas y el abandono completo de la ideología socialdemócrata. Que el PSOE se alinie en un tema fundamental como este con el PP, hace dudar a nuestro electorado, le hace repensarse muchas cosas y sobre todo da fuerzas y argumentos a aquellos que aseguran que PSOE y PP son la misma cosa, lema repetido hasta la saciedad por parte de la izquierda española. Todo ello hecho en un mes de agosto y con una rapidez que parecían avergonzar al propio gobierno de la medida que estaba tomando, lo que finalmente noquea al potencial votante progresista.
2.2 La forma de elegir candidato.
Si de algo había presumido el PSOE era de democracia interna. Se celebraron primarias en Madrid, Murcia, Canarias o Valencia para escoger a los candidatos. Zapatero siempre acusó a Rajoy de ser elegido a dedo por Aznar mientras él salía de un Congreso del partido, elegido por los delegados del mismo.Sin embargo, de la noche a la mañana, Rubalcaba se postulaba como favorito tras la retirada de Carma Chacón de encabezar una candidatura a las primarias. Finalmente no se celebraron primarias porque solo se presentó Rubalcaba, por lo que se le transmitía a la ciudadanía y militancia que el candidato había sido impuesto, que se le habían cortado las alas a Chacón y con todo ello que el PSOE estaba desquiciado ante las próximas elecciones.
Con todo esto quiero llegar a que, pese a que nos encontramos en los peores resultados de la democracia, no hay que desquiciarse, no hay que ponerse nervioso, y sobre todo no hay que verlo todo blanco o negro. Siempre que sucede esto las bases salimos en tromba a echarnos al cuello de los candidatos y culparles de todos los males, a la par que los dirigentes echan balones fuera y solo achacan sus malos resultados -nuestros malos resultados- en "factores externos" o bien no asumen parte de su responsabilidad. Quizá sea el momento de cambiar ciertas cosas internas, de probar nuevas formulas de participación, de hacer autocrítica, de pensar qué hemos hecho mal y que bien en el contexto de crisis para cuando vuelvan estas crisis quedarnos con lo que hicimos bien, pero insisto, no desquiciarse y mejor centrarse en la gran escala de grises -no blancos y negros- que somos en el Partido Socialista Obrero Español.
Otro día escribiré las formulas que yo creo acertadas para que vayamos en una buena dirección.
Mucho ánimo compañer@s.
Voy a hablar de los factores externos e internos para estructurar de manera clara lo que quiero transmitir.
1. Factores externos: la crisis económica.
La situación que vive toda Europa es una de las más difíciles desde el fin de la II Guerra Mundial. El continente vive sumido en una crisis económica -cuyo origen no tocaremos porque amén de no ser objeto de análisis ya la conocemos- que ha descubierto una crisis política del propio concepto de unión, de adónde vamos y de qué queremos. En todos los países donde se han celebrado elecciones generales en Europa en este contexto de crisis los partidos del gobierno han perdido las elecciones cuando se han enfrentado a las urnas. En todos. Además, en los que no ha habido elecciones porque no tocaban, o se han forzado debido a la inestabilidad (Grecia) o directamente el Jefe del Gobierno ha tenido que dimitir (Italia). Concluimos que la crisis se ha llevado por delante no solo a los que se enfrentaban al veredicto de las urnas, sino a más gobiernos que no tenían que pasar el trámite democrático. Estas evidencias empíricas refuerzan la hipótesis siguiente: "la crisis económica supone la caída de los gobiernos que la gestionan". Por lo que podríamos concluir que el PSOE ha perdido las elecciones por causa de la crisis económica. Si esta crisis no hubiese existido ¿hubiese ganado el PSOE las elecciones? Esa es una pregunta que jamás podremos responder desde las ciencias sociales y que por lo tanto no nos sirve de nada.
2.Factores internos
2.1. La gestión de la crisis:
Este primer punto dentro de los que he considerado calificar "factores internos" tiene una línea divisoria muy fina con respecto al factor externo de la crisis económica, pues la gestión de la crisis como factor interno se podría englobar perfectamente dentro de la hipótesis que establecimos en el factor externo.
En cualquier caso, el gobierno de Zapatero se empecinó en negar la crisis -seguramente para trasladar confianza a los mercados y a los inversores, lo que no parece una idea descabellada- pero ese empecinamiento se volvió en su contra. La oposición lo aprovechó para acusar al gobierno de engañar a los españoles negando la crisis y de tomar medidas tardías por esa negación -algo realmente irrelevante esto último- pero que caló de fondo entre la opinión pública. No obstante, las encuestas no era terribles para los socialistas y Zapatero no era uno de los líderes peor valorados en las encuestas. Pero tenía que llegar el golpe definitivo. Europa -gobernada por la derecha- exigía a España determinadas medidas de ajuste en relación con el déficit, a lo que se sumaba el chantaje insoportable de los mercados y el miedo a un rescate finaciero. Esta situación hizo a Zapatero tomar esas medidas exigidas -recortes sueldos funcionarios, eliminación prestaciones sociales, congelación pensiones- lo que no solo suponía un golpe al bolsillo de los españoles, sino que suponía un giro en la política socialdemócrata del gobierno de 180 grados. Un arma de doble filo, pues "traicionas" a tu potencial electorado -con lo que eso conlleva" y tocas algo sagrado, el bolsillo de los ciudadanos. Zapatero era muy consciente de esto, y lo quiso remarcar cuando en el Congreso dijo la frase de "me cueste lo que me cueste" en referencia a la aplicación del ajuste y en referencia a la pérdida electoral que iba a suponer dicho ajuste. Pero la situación era extraordinariamente grave, España se la jugaba. Las medidas fueron bien recibidas en Bruselas y Zapatero se llevó los halagos de Merkel y Sarkozy, lo que no obstante suponía aun un mayor distanciamiento del electorado socialista.
Y a la crisis global, le unimos la nuestra propia, el drama español, los insostenibles 5 millones de parados, que si bien no es una cifra real, si hizo que esta horrorosa cifra aireada y celebrada a los 4 vientos por la derecha española trasmitiera un mensaje de incapacidad del Gobierno tremenda. Las causas del elevadísimo parto están claras, y también está claro que el gobierno no crea ni destruye empleo, pero el axioma "con la derecha tenía trabajo, con la izquierda no" se propagaba por toda España como se propaga el fuego en contacto con la gasolina. Pese a la poca o ninguna consistencia científica de tal afirmación.
Y a toda esta mezcla explosiva, el Gobierno decide constitucionalizar el techo de gasto, lo que supone la puntilla final al electorado de izquierdas y el abandono completo de la ideología socialdemócrata. Que el PSOE se alinie en un tema fundamental como este con el PP, hace dudar a nuestro electorado, le hace repensarse muchas cosas y sobre todo da fuerzas y argumentos a aquellos que aseguran que PSOE y PP son la misma cosa, lema repetido hasta la saciedad por parte de la izquierda española. Todo ello hecho en un mes de agosto y con una rapidez que parecían avergonzar al propio gobierno de la medida que estaba tomando, lo que finalmente noquea al potencial votante progresista.
2.2 La forma de elegir candidato.
Si de algo había presumido el PSOE era de democracia interna. Se celebraron primarias en Madrid, Murcia, Canarias o Valencia para escoger a los candidatos. Zapatero siempre acusó a Rajoy de ser elegido a dedo por Aznar mientras él salía de un Congreso del partido, elegido por los delegados del mismo.Sin embargo, de la noche a la mañana, Rubalcaba se postulaba como favorito tras la retirada de Carma Chacón de encabezar una candidatura a las primarias. Finalmente no se celebraron primarias porque solo se presentó Rubalcaba, por lo que se le transmitía a la ciudadanía y militancia que el candidato había sido impuesto, que se le habían cortado las alas a Chacón y con todo ello que el PSOE estaba desquiciado ante las próximas elecciones.
Con todo esto quiero llegar a que, pese a que nos encontramos en los peores resultados de la democracia, no hay que desquiciarse, no hay que ponerse nervioso, y sobre todo no hay que verlo todo blanco o negro. Siempre que sucede esto las bases salimos en tromba a echarnos al cuello de los candidatos y culparles de todos los males, a la par que los dirigentes echan balones fuera y solo achacan sus malos resultados -nuestros malos resultados- en "factores externos" o bien no asumen parte de su responsabilidad. Quizá sea el momento de cambiar ciertas cosas internas, de probar nuevas formulas de participación, de hacer autocrítica, de pensar qué hemos hecho mal y que bien en el contexto de crisis para cuando vuelvan estas crisis quedarnos con lo que hicimos bien, pero insisto, no desquiciarse y mejor centrarse en la gran escala de grises -no blancos y negros- que somos en el Partido Socialista Obrero Español.
Otro día escribiré las formulas que yo creo acertadas para que vayamos en una buena dirección.
Mucho ánimo compañer@s.
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